Ludificación

En la teoría, el concepto de gamificación es bien sencillo, simplemente consiste en aplicar técnicas, pensamientos, mecánicas y elementos de juegos a ámbitos que no lo son, con el fin de conseguir un comportamiento determinado por parte de los usuarios.

Como vemos, el planteamiento inicial es simple, tan simple, que muchos nos hemos educado y crecido con ello. Hemos crecido con juegos, hemos aprendido con juegos, y en muchos casos, somos lo que somos por los juegos y las experiencias que estos nos han dado.

Vamos, que no es nada novedoso, ni mucho menos vamos a descubrir la luna con ello.

Ahora sí, lo complicado no es el hecho de jugar, sino la forma de aplicarlo a cualquier organización, adaptarlo a las necesidades que nos plantea y sobre todo, hacerlo rentable y efectivo.

Porque, lo que está claro, es que el mundo cambia, y con él, las personas, que necesitan nuevas motivaciones a la hora de afrontar el día a día: En definitiva, todos buscamos nuevas experiencias que nos motiven a seguir avanzando de una manera proactiva y diferente, alejándonos de las tediosas rutinas y de los procesos habituales.

Y da la casualidad, que jugando, de un modo responsable y dinámico, pero sin perder la exigencia, podemos tener todo esto:

  1. Jugando, creamos retos, y por tanto, motivaciones por superarlos.
  2. Jugando, y mediante los Role Playing, cambiamos las perspectivas de las personas.
  3. Jugando, y asignando Avatares, Permitimos a las personas “soñar”, y sentir que pueden aplicar esos logros que alcanzan en su experiencia gamificada, en su día a día.
  4. Jugando, creamos narrativas, y su contenido, motiva a las personas, creando expectación y predisposición.
  5. Jugando, generamos metas y niveles, y las personas, aumentan su autoexigencia por alcanzar los objetivos marcados.
  6. Jugando, interactuamos, aumentando así, el grado de atención.
  7. Y jugando, potenciamos el feedback, y a nivel de actitudes, crece en positivo la conducta.

En definitiva, generamos el tan ansiado engagement en las personas que interactúan con nosotros de un modo divertido y agradable (que no es poco).

Y esto, es totalmente adaptativo y singular. No hay dos marcas iguales, como no hay dos personas exactas, ni dos proyectos idéndicos. Y por ello, cada proceso requiere un conocimiento profundo de los valores y objetivos que se buscan.

Los procesos lúdicos adaptativos de máximo rendimiento, buscan alejarse de soluciones genéricas para cualquier tipo de proyecto, y crear algo “ad hoc”, único y exclusivo.

Hay muchas formas de implantar un proceso basado en el juego en cualquier organización, marca, colegio o entidad, sin incurrir en costosos proyectos de integración informática que nos hagan invertir una cantidad de esfuerzo tal, que caigamos en la más absoluta de las frustaciones.

Además, jugar siempre ha sido relativamente fácil, simple y muy divertido. No es necesario que lo compliquemos.

Si te apetece explorar nuevas fórmulas de la diversión en tu proyecto, o simplemente si deseas conocer algo más de este divertido universo, y crees que puedo ayudarte, ponte en contacto conmigo. Seguro que al final, conseguimos colaborar de algún modo.

 

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