Como crear historias épicas – Storytelling Design Board

«Heroes take journeys, confront dragons, and discover the treasure of their true selves»

Épico, legendario, glorioso o grandioso. Cuando nos enfrentamos a un relato con estas características, nuestro corazón tiende a encogerse y las emociones salen a flote. Las actuaciones heroicas y maravillosas, llenas de retos y desafíos que superar, son las que en muchas ocasiones, nos permiten empatizar con los personajes o situaciones que se plantean en una historia.

Y es que, una de las capacidades exclusivas de las buenas historias es hacernos sentir especiales, únicos y diferentes mientras leemos las aventuras y desventuras de los personajes. Poner en manos de las personas una atmósfera mágica y apropiada que les haga emocionarse es una responsabilidad enorme (y da igual si estamos hablando de un escritor o de un máster en un partida de rol), además de ser la diferencia entre crear una experiencia inmersiva y memorable o una completamente fría y aburrida.

Y qué hay mejor para emocionar a cualquier persona, que hacerle sentir un héroe. Porque no nos engañemos, a todos nos gusta sentirnos un poco héroes en algún momento u otro de nuestra vida. Todos tenemos un héroe interior, esperando a recibir la llamada que nos haga emprender un viaje mágico y diferente.

Para ser un héroe no hace falta tener superpoderes, basta con tener agallas.

El viaje del héroe es la historia más antigua jamás contada. Es un patrón que se repite a lo largo de las épocas y de los tiempos. Una superación personal, un viaje interior, un desafío constante. Diferentes etapas a lo largo de un recorrido de autodescubrimiento y superación personal.

Pero, ¿cómo conseguir crear una historia que impacte en nuestras audiencias?, ¿cómo identificar las características necesarias a incluir en un relato épico? o ¿qué elementos analizar a la hora de saber si realmente estamos delante de una leyenda memorable?.

Para construir grandes relatos, he ido desarrollando una pequeña herramienta basada en muchas informaciones: El Storytelling Design Board.

Storytelling Design Board

El Storytelling Design Board es una guía para seguir y crear paso a paso un relato épico en base al viaje del héroe a través de un mundo repleto de aventuras.

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Para generar una historia épica, en primer lugar hay que tener una visión nítida y clara de la información.

Con tres partes bien diferenciadas:

  1. El Protagonista: El héroe, uno de los personajes principales, con sus motivaciones, su lugar de origen, sus amistades, y sus capacidades.
  2. El Conflicto: Normalmente representado con un antagonista (puede ser una persona, un ente ….), que impide avanzar al protagonista hacia su objetivo.
  3. El Desafío: Representado por todos los objetivos que debe ir alcanzando, y lo más complicado, las características o comportamientos que debe cambiar nuestro protagonista para lograrlo.

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Una vez que consigamos aclarar y estructurar toda esta información básica, podremos pasar al siguiente paso, la empatía que consigamos originar en nuestros usuarios con las emociones que generemos.

En este apartado, ampliamos los personajes que aparecerán en nuestro relato (arquetipos), empezando a dotar de profundidad al mismo y consiguiendo conectar con los usuarios de una manera directa:

  1. El Héroe: Proteger y servir, esas son las cualidades de un verdadero héroe. Un personaje que deja su mundo atrás con el afán de lograr un objetivo mayor, crecer y desarrollarse. El héroe es transformación y cambio.
  2. El Mentor: Este es el personaje que ayuda, forma e informa al héroe. Unas veces, será su conciencia, otras le ayudará a vencer sus miedos y a conocer la verdad, y en algunas ocasiones irá dejando rastros que luego el héroe podrá usar para lograr superar su aventura.
  3. El guardián del Umbral: Es uno de los primeros obstáculos que debe superar nuestro héroe al inicio de su largo viaje. Es uno de los puntos, donde el héroe comienza a ponerse a prueba y a fortalecerse. Puede ser neutro (no tener ninguna preferencia de bando), afín a nuestro héroe o ser un esbirro de la sombra.
  4. El Heraldo: Es el detonante de la acción. Portador de una información valiosa que hace que nada vuelva a ser como antes. Unas veces puede ser un personaje, pero otras puede ser un ente o una fuerza externa.
  5. La Figura Cambiante: Es un personaje difícil de clasificar de inicio. Su comportamiento, habilidades e incluso, su aspecto, se modifican conforme el héroe se acerca a ella y avanza la historia. Tiene dos caras, e introduce elementos de duda y sorpresa en la historia. Puede terminar convirtiéndose en una persona muy cercana al héroe.
  6. La Sombra: Es el enemigo, el antagonista. Su objetivo principal es generar un desafío al héroe y proporcionarle un contrincante digno contra el que luchar. Forma parte del conflicto de la historia y hace al héroe dar lo mejor de sí mismo para superarlo. Algunas veces, puede llegar a redimirse, cambiando sus aspiraciones hacia el final de la historia.
  7. El Embaucador: El cómico de la historia. Un bufón, un payaso o un secuaz pueden ser ejemplos, desarrollando una función de alivio y distensión en la narración. Este personaje puede ser un aliado del héroe, de la sombra, o independiente.

Del mismo modo, dentro de este apartado, también tendremos que considerar:

  1. A qué tipo de usuarios queremos trasladar nuestra historia.
  2. Qué tipo de emociones queremos que sean las predominantes.
  3. Si existe el efecto sopresa.
  4. La necesidad de crear una moraleja, que sirva como final épico y pegamento de nuestra memoria hacia el relato.

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Y por último, nos tenemos que centrar en el recorrido, que no es más que todas las etapas por las que pasa el héroe y la consecución o no de sus objetivos predefinidos, así como sus aprendizajes. Empezando por las etapas del conocido viaje del héroe.

  1. El mundo ordinario: El héroe desconoce los problemas que existen fuera, viviendo con tranquilidad en su mundo cotidiano. Realmente no es consciente de lo que hay fuera.
  2. La Llamada: Aparece un problema al que el héroe debe enfrentarse. Se define el objetivo y su mundo cotidiano comienza a tambalearse.
  3. El Rechazo: El miedo, el escepticismo y lo desconocido hacen acto de presencia. El héroe se resiste a ir a la aventura porque los cambios son duros y difíciles.
  4. El Mentor: Alguien o algo con más conocimiento, habilidades o herramientas ayudará a nuestro héroe con el viaje. Le prepara para enfrentarse a lo desconocido.
  5. ¡Empieza la aventura! (primer umbral): Convencido, el héroe se decide a dar el primer salto y romper con su zona de confort.
  6. Pruebas, aliados y enemigos: Ahora empieza el trabajo duro. Simpre hay circunstancias y personas que se oponen al cambio, pero también existen grandes aliados que nos ayudarán.
  7. La caverna interior (segundo umbral): Se continúa el camino, consiguiendo los primeros éxitos, aprendiendo de los errores y creciendo. Continúa su acercamiento hacia su objetivo.
  8. El calvario: El héroe se enfrenta a sus temores, y comienza a conocer de cerca al fracaso. Afronta sus primeras crisis y se enfrenta a la muerte.
  9. La Recompensa: El héroe se sobrepone a sus miedos y sobrevive a la muerte. Consigue sus primeras recompensas que le hacen proseguir con su viaje.
  10. El Regreso: Una vez que nuestro héroe se ha enfrentado a un gran reto, se ha encontrado de cerca con la muerte y ha obtenido sus primeras recompensas, decide volver a su hogar, en su mundo ordinario. Pero aún quedan cosas por hacer…..
  11. La Resurrección: El héroe se enfrente de nuevo a otro gran desafío. Teniendo que poner en práctica todo lo aprendido durante su viaje.
  12. El Retorno con el Tesoro: Regresa a su hogar, con el tesoro conseguido. Gracias a su transformación durante el viaje, ayuda a cambiar su mundo ordinario, haciendo de él un lugar mejor.

Durante esta fase, también observaremos de cerca si nuestro héroe realmente ha cumplido sus objetivos, sus aprendizajes y por supuesto, su crecimiento durante el trayecto. Además podremos montar momentos mágicos como «el mito heroico«, que doten a nuestro relato de un carácter mucho más memorable si cabe.

Y es que, al final, las historias tratan de personas. De personas que quieren crecer, y que para ello deciden romper las cadenas y las barreras que las atan a sus rutinas y que impiden su crecimiento. De personas que cuando se fueron tenían algo y que cuando vuelven, tienen bastante menos de lo que acostumbraban. De personas que se caen, que se levantan, que aprenden, que ganan y que pierden. De personas que cuando volvieron al lugar desde el cual partieron, ven que es el mismo, pero diferente. Porque algo había cambiado. Ellos habían cambiado.

El viaje del héroe no trata de lugares, sino de personas. Es transformación, es cambio, es aprendizaje y es crecimiento. El viaje del héroe trata de luchas internas y de superación personal. Trata de uno mismo contra sus miedos. Y no hay nada más épico que esto: Vencerse a uno mismo.

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