La esencia de la experiencia

«La esencia es lo invariable y permanente que forma parte de la naturaleza de las cosas»

Y en diseño de juegos se habla mucho de esencia.

Si algún diseñador o diseñadora quiere hacer un juego sobre, una pelea de bolas de nieve, ¿el análisis de sus recuerdos sobre una pelea de bolas de nieve real (o, al menos, la que ya ha vivido) tendrá alguna relación con el juego de pelea de bolas de nieve que pretende hacer?

No hay forma de que se pueda replicar perfectamente la experiencia de una pelea de bolas de nieve real sin:

  1. Nieve real.
  2. Amigos reales.
  3. Un mundo real.

…entonces… ¿cómo hacerlo?

La cuestión es que no es necesario reproducir a la perfección experiencias reales para hacer un buen juego. Lo que, según el bueno de Schell, hay que hacer, es capturar la esencia de esas experiencias para tu diseño.

¿Qué significa realmente «la esencia de una experiencia»?

Cada experiencia memorable tiene algunas características clave que la definen y la hacen especial.

Cuando repasas tu memoria de una experiencia de una pelea de bolas de nieve, por ejemplo, puedes pensar en muchas cosas. Algunos incluso podrías considerar algunas esenciales para esa experiencia:

  1. «Había tanta nieve, que el colegio se suspendió»
  2. «Jugamos en la calle”
  3. «La nieve era perfecta para hacer bolas”
  4. «Hacía mucho frío, pero estaba soleado, el cielo estaba azul»
  5. «Había niñas y niños por todas partes»
  6. «Construimos una fortaleza»

También hay partes de esa experiencia que no consideras esenciales: «llevaba pantalones de pana», «tenía caramelos en el bolsillo», «un hombre que paseaba a su perro nos miró”…

Como diseñadores y diseñadores de juegos que intentan diseñar una experiencia, nuestro objetivo es descubrir los elementos esenciales que realmente definen la experiencia que deseamos crear, y encontrar formas de hacerlos parte del diseño de su juego.

De esta manera, los jugadores y jugadoras de tu juego pueden experimentar e interactuar con esos elementos esenciales.

La idea clave aquí es que la «experiencia esencial» a menudo se puede diseñar en una forma que es muy diferente de una «experiencia real».

Para continuar con el ejemplo de la pelea de bolas de nieve… ¿cuáles son algunas de las formas en las que podrías transmitir la experiencia «hacía mucho frío» a través de un juego de pelea de bolas de nieve?

  1. El arte: los personajes podrían respirar pequeñas bocanadas de condensación y podrían tener una animación escalofriante.
  2. Efectos de sonido: tal vez un viento silbante podría transmitir frialdad. Tal vez no hubo un viento frío el día que estás imaginando, pero el efecto de sonido puede capturar la esencia y brindar una experiencia que parece fría al jugador o jugadora.
  3. También podrías usar las reglas del juego para potenciar las sensaciones (al final, se trata de un juego): si el frío fuera realmente importante para ti… quizás los jugadores puedan hacer mejores bolas de nieve sin guantes, pero cuando sus manos se enfrían demasiado, tienen que ponerse guantes. Es posible que eso no haya sucedido realmente, pero esa regla del juego ayuda a ofrecer una experiencia de frío que será parte integral del diseño.

Por todo esto, es importante tener una visión de cómo nos gustaría que se «sintiera» nuestro juego en manos de las jugadoras y jugadores, para considerar cómo vamos a ofrecer la experiencia esencial.

Así que, antes de diseñar un juego, es posible que (paradójicamente) haya que dejar de pensar en el propio juego y empezar a pensar en la experiencia de los jugadores y jugadoras.

  1. ¿Qué experiencia quiero que tenga el jugador?
  2. ¿Qué es esencial para esa experiencia? Haz una lista
  3. ¿Cómo puede mi juego capturar esa esencia? Arte, Ambientación, Mecánicas.

Tener un concepto claro en nuestra mente de las experiencias que están teniendo tus jugadores y qué partes de tu juego permiten esa experiencia, es fundamental para tener una imagen mucho más clara de cómo mejorar tu juego, porque sabrás qué elementos del juego puedes cambiar con seguridad y cuáles no.

El objetivo final de diseñadoras y diseñadores de juegos es ofrecer una experiencia. Cuando tienes una imagen clara de tu experiencia ideal y sus elementos esenciales, tu diseño tiene algo a lo que aspirar. Sin ese objetivo, simplemente estaremos «vagando en la oscuridad».

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1 comentario

  1. Que interesante y que bien explicado.

    Muchas gracias por compartir 🙂

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