Evaluación del proyecto Resiliencia

Hacía tiempo que no invitaba a nadie a este rinconcito que es “ilustres de la diversión“. Y creo que no puede haber mejor ocasión que la presente, con un estudio recién “salido del horno“. Las personas que participan hoy son los componentes de la ASOCIACIÓN SIAD, escribiendo unas líneas a modo de resumen sobre el proyecto que emprendimos a finales del 2017 con ellos… Resiliencia: el diario de Konrad. Los que me conocen bien saben que tengo entre ceja y ceja conseguir equilibrar de un modo medianamente válido la parte de pasión con la parte de evidencias en esto de las experiencias basadas en juego. Estos años desarrollando proyectos me han demostrado que la sicenridad es el camino más largo del convencimiento, pero sin lugar a dudas es el más estable. Por eso me hace especial ilusión (incluso habiendo mejoras, que las hay) cuando uno de los proyectos en los que el equipo de alaluzdeunabombilla ha participado, ha siado evaluado por el departamenteo de Psicología de la factultad de educación de la Universidad de Castilla la Mancha. Por ello, la siguiente parada es aceptar los diferentes fallos que se pudieron cometer y seguir… en este 2019. Sin más… os dejo con las personas que componen SIAD, sin ellas… no habría proyecto.

El marco teórico de la prevención de adicciones ha cambiado en los últimos años. Del famoso “DI NO A LAS DROGAS”, que enfocaba toda la energía en alarmar de los efectos nocivos de las sustancias en el medio plazo, hemos pasado a centrarnos en el desarrollo de habilidades, para que los jóvenes tengan herramientas suficientes para enfrentarse a situaciones de riesgo.

Casi desde que empezamos a trabajar en éste área, hemos estado interesados en el aprendizaje de habilidades sociales, emocionales y cognitivas por medio de herramientas lúdicas y vivenciadas. Ideamos, hace más de quince años, una aproximación al juego de rol por el que se interesó el Plan Nacional sobre Drogas (PNsD), institución que nos financió la adaptación a una aventura gráfica (www.aislados.es, 2014). Profundizábamos por ahí, hacía el desarrollo de herramientas de aprendizaje basadas en una experiencia en primera persona, divertida y motivadora.

Resiliencia. El diario de Konrad” (PNsD, SIAD 2018) es el siguiente paso en esa dirección. Ya no manejamos a un personaje virtual, sino que proponemos la participación en una sala de Escape Room aparentemente minimalista, pero con una puesta en escena muy espectacular. Este evento presencial vertebra una experiencia de aprendizaje crossmedia (youtube, blog, Escape Room, Sesiones de aula) en la que el grupo de alumnos son los protagonistas. Deben “miniaturizarse” e introducirse en grupo en el cerebro de Konrad, una persona adicta que tiene la información imprescindible para salir del planeta Tierra. Todo empieza aquí.

Poder dar forma a esa idea hemos contado con la imprescindible colaboración de Pepe Pedraz y su equipazo del estudio que da nombre a esta página (alaluzdeunabombilla). Yon Salgado (narrativa y plataforma web), Jordi Martin (diseño de la Sala), María del Cura (diseño de cerebros), Jose Zazo (arte) y Carlos Ruiz (video y BSO). Han envuelto nuestros contenidos en un papel de regalo muy llamativo, diseñando la experiencia con el punto justo de flow para que los chavales se interesen. Para fomentar la inmersión en la historia, se han utilizado diferentes plataformas que van creando en el usuario el interés por la narrativa y poniéndole en el centro de la trama.

Hemos contado con los ingredientes necesarios para crear una experiencia que mezcla el impacto visual y el desarrollo de contenidos psicosociales y que nos ha dejado a usuarios, docentes y autores con un dulce sabor de boca. Creemos que ha sido muy interesante el ambiente de trabajo consiguiendo un maridaje estupendo entre el equipo de diseño y los especialistas en intervención psicopedagógica.

Ha sido un trabajo meticuloso realizado con mucho mimo y cariño por todos los que han participado. Y eso siempre suma…

Una de las cosas que aprendimos con Aislados (rol y videojuego) fue la importancia de medir los resultados de estas metodologías. El desarrollo de los programas y el sistema de evaluación planteado en esos programas ya permitían ver avances, pero no podían considerarse científicamente válidos. A pesar de ser utilizados por miles de personas, nunca se hizo una recogida sistemática de información con instrumentos estandarizados. Con “Resiliencia” no dejamos pasar la oportunidad. Aprovechamos el interés de investigadores especializados en la evaluación de este tipo de contenidos (Dpto. Psicología de la Facultad de Educación de la Univ. Castilla La Mancha) para poner en marcha la investigación.

El objetivo fundamental de nuestro trabajo es el desarrollo de habilidades para la Vida en adolescentes. Sin embargo, no es nada fácil medir estos aprendizajes. Hablamos de competencia social, emocional y cognitiva. Es muy visible cuando un niño va conociendo las letras pero no lo es tanto cuando presta más atención a sus emociones o está poniendo en marcha mecanismos para regularlas de forma saludable. Sin duda, son constructos poco perceptibles, que se modulan muy lentamente y sensibles a muchas otras variables psicosociales.

Para la evaluación hemos utilizado varios cuestionarios recomendados por los expertos en investigación. Y debemos decir que, aunque los resultados han certificado la consecución de los objetivos, la batería de test que han tenido que contestar los 700 participantes ha sido, para todos, la parte más densa y menos divertida.

Los avances que arroja el análisis de los datos indican que nos encontramos ante una línea de trabajo efectiva. Validada con las mejores herramientas estadísticas de evaluación que el ámbito de la investigación social y psicológica nos ofrece. Los resultados de los análisis son fiables en su mayoría, ofreciendo avances significativos en el conocimiento de los procesos adictivos (objetivo principal de “Resiliencia”), el manejo de las relaciones interpersonales y la reducción de la impulsividad. Y no hemos innovado mucho en los contenidos. Los que proponemos no distan mucho de los que trabajan otros programas. Tenemos claro que lo que hace diferentes a nuestros proyectos es la mezcla de esos contenidos con dos corrientes metodológicas que crecen como la espuma: el aprendizaje experiencial y la gamificación (o ABJ). Cambiar, al fin y al cabo, las clases magistrales por la creación de ambientes de aprendizaje motivadores. Para ello tenemos la suerte de contar con muy buenos especialistas y tener quién financie el desarrollo de nuestras ideas.

Konrad volverá a despertar en 2019. La humanidad le necesita.

Una experiencia de juego en equipo que requiere planificar, tomar decisiones y elegir, deducir, organizarse, comunicarse, persistir, divertirse y gestionar las emociones es, a nuestro entender, un escenario perfecto para profundizar sobre nuestras habilidades. Para hacerlas visibles, analizarlas y entrenarlas. Y todo ello sin sufrir las penalizaciones propias de los contextos reales, donde en ocasiones no es fácil que afloren.

Los alumnos expresan, en los cuestionarios de satisfacción, su interés en qué pudieran abordarse las asignaturas curriculares con una metodología semejante. Los registros en la plataforma web y, principalmente, su actitud durante la participación en una Escape Room, demuestran la creciente motivación que despiertan estas metodologías participativas en la población adolescente.

Los docentes de los institutos que siguieron más de cerca la experiencia, coincidían en su asombro en ver la actitud de los “objetores académicos de conciencia”. Alumnos con los que las metodologías tradicionales no funcionan, demostraron grandes capacidades a su paso por “Resiliencia”, tomando las riendas en muchas ocasiones y ayudando al grupo a implicarse en los desempeños propuestos.

Creemos que evaluaciones como ésta, que demuestran la validez de las metodologías activas, ponen un granito de arena para que el trabajo dentro del marco de la acción tutorial se realice promoviendo aprendizajes significativos partiendo de experiencias vivenciadas y lúdicas. Afortunadamente, ya estamos realizando el tránsito desde el fastfood educativo (Etherington, 2008), en el que los libros de textos y cuadernillos de fichas estandarizados vertebraban la enseñanza y el aprendizaje de los mismos contenidos para todos los participantes, hasta la cocina de autor (Grané i Oró, 2015), en la que nos centramos más en la creación conjunta del conocimiento, las disciplinas tradicionales se mezclan con competencias trasversales, los proyectos de aprendizaje son colaborativos y la tecnología es un eje imprescindible.

En el año 2019 repetiremos la experiencia en otros cinco centros educativos, adecuando nuestra intervención con las mejoras necesarias que se extrajeron en la evaluación.

Aquí tenéis el informe completo

PD de Pepe: Aunque todo parezca un camino de alegría y fantasía… no lo es. Hicieron falta muchas horas de trabajo, de muchas personas diferentes (gracias de nuevo a todo el equipo de alaluzdeunabombilla y al de la Asociación SIAD) para que este proyecto viera la luz. Y aun así… no todo es perfecto (leed el informe). El reto es seguir mejorando esta experiencia para hacerla más eficiente, más eficaz y más motivadora.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn